La Coctelera

Lullaby

Mierda en papel.

Mierda pa' tirar pa'lante.
Mierda pa' levantarme otra vez.
Mierda para fumar,
mierda para comer.

Mierda para vivir,
mierda para soñar.
Mierda para saber,
mierda para no llorar.

Mierda para vomitar,
mierda para seguir.
Mierda para cagar,
y finalmente sonreir.

No soy mis problemas

Estoy aquí, y es lo que importa. Desde que empecé con el proceso, no hago más que volver a los sitios a  los que estaba. Sitios de los que escapé corriendo sin mirar atrás. Sitios de los que he estado huyendo desde entonces. Ahora vuelvo a ellos poco a poco. Sin miedo, sin maldad, con comprensión y cariño. Parece ser que mi sino es volver a esos sitios donde era yo. Sitios pasados que miro en el espejo, y me dicen quién soy. Tiempo y espacio al corazón.

Juntar letras se siente bien, mucho tiempo sin hacerlo.

Los putos guionistas de House



House. 5º temporada. En inglés. Con subtítulos.

Cuando todos empezamos a ver House, nos quedábamos flipados con la idea de un grupo de médicos guiados por un cojo socarrón al que le encantaba el humor negro. Se reía a la cara de los pacientes, mientras les salvaba la vida in-extremis porque era el más listo del lugar. Nos molaba ver a ese tío haciendo chistes en medio de la tempestad, enfrentándose a la enfermedad como el capitán Ahab atado al mástil de su barco. Riéndose de ella, desafiándola. Y todos esperando a ver como la vencería una vez más. "Sickness was the argument".

Ahora la cosa es bien distinta. "The patients are the argument", la enfermedad es la excusa. Los diferenciales han dejado de ser el centro de la trama. Ahora son la excusa perfecta para que el doctor vuelva a ver al paciente con un nuevo tratamiento que, argumentalmente, da igual que funcione o no. Lo importante son las conversaciones que nos cuentan la historia, poco a poco, desenrredando la personalidad del enfermo. Sus sentimientos, sus secretos, su verdadero yo que sólo se muestra al enfrentarse al trágico final.
Live with a man forty years. Share his house, his meals… speak on every subject… then tie him up, and hold him over the volcano's edge, and on that day, you will finally meet the man.

Y ahí no enseñan el lado oscuro que todos llevamos dentro. Miedo, envidia, debilidad. Y lo peor de todo es que los hijoputas de los guionistas lo consiguen. Por lo menos conmigo. Cada puto capitulo me enseña lo podrido que estoy por dentro. Cada nueva trama me muestra otra cara de mi quebradiza y triste personalidad. Una sesión de psicoanálisis de 40 minutos.

La voz que Hugh Laurie le da al personaje en la versión original no es como la del cabroncete con un agudo sentido del humor que oímos en castellano. Es la de un auténtico hijo de puta. Con sentimientos, pero un auténtico hijo de puta.

Para mí, House ha dejado de ser una comedia. Ahora es drama. Mi drama.


¡Dios! ¿Desde cuándo me he convertido en esto?

Adicto



Quiero vivir sin ti

Pequeño tesoro

He encontrado un pequeño tesoro, que pensaba que había perdido para siempre.

Lo esconderé en mi isla secreta, entre palmeras y robles.

Espero, algún día, poder devolvérselo a quien pertenece.

Perdida la esperanza, perdida la ilusión.

Ya no tengo sueños.  Será por eso que me cuesta dormir.

Toc, toc, ¿hay alguien ahí?


Acabo de pillar un virus muy chungo, que tarde o temprano ataca a cualquiera que escriba un blog:

¿hay alguien al otro lado? ¿ hay algun lector que entre aquí porque sí, no solo para buscar el puto logo de galerias preciados? ¿tengo algún lector habitual? ¿se puede tener un lector habitual escribiendo una vez al mes como mucho? ¿quién es ese holandes errante que parece que me visita?

Dios, puta infección, parece que me ha afectado al ego blogueril y al hígado. No, lo del hígado es culpa del Ballantines y del Jägermeister.

Échenme una mano, dejen un mensajito o algo. Engordenme el ego un poco, y de paso los comentarios. Incluso si les apetece contestaré preguntas y todo.

Saludos.