Antes de marchar de viaje estuve en fiestas de Rekalde, un barrio de Bilbao. Entre Katxis y bailables placeros me encontré con ella. La chica con los ojos verdes más bonitos que se puedan imaginar.

La última vez que coincidimos fue en esas fiestas, cinco años atrás. Aquella noche le hice cientos de proposiciones indecentes, entre risas y Kalimotxos.

Esta vez no fue diferente. Bueno, si lo fue. Ella había cambiado (bueno, ¿quién no ha cambiado en 5 años?). Ahora luce un pelo moreno y largo que contrasta de maravilla con sus ojos. Esos ojos... esa sonrisa...

Le volví a decir las mismas groserías que antaño, nos volvimos a reir juntos, y me dí cuenta que no sabía nada de ella. Intercambiamos los teléfonos, y hablamos de quedar un día para tomar un café.

Ayer pasé por Rekalde y nos volvimos a encontrar. Había tenido una entrevista de trabajo y la habían cogido. Me dijo que últimamente estaba muy liada, pero que me llamaría.

...sigo esperando el latido del teléfono, todo mi honor en torno a un tono que no sonó..." Doble V

A la noche me mandó un mensaje diciéndome que estaba en el messenger, yo estaba fuera de casa y no pude conectarme. Otro dia será.

Han pasado muchas cosas, hemos estado en mil sitios, y parece que cinco años después nuestros universos vuelven a estar otra vez en el mismo instante del espacio-tiempo, aquí y ahora. La gente entra y sale de nuestras vidas sin saber muy bien como. El destino juega a los dados con nosotros, y ahora mismo estoy hablando con ella...