"Cuando empiezan a relucir los números, malo. Cuando estamos a punto de perder algo que nos parece bueno, o que queremos mucho, empezamos a contar: faltan tantos dias para que esto acabe, decimos. Y lo mismo cuando nos encontramos ante una situación desagradable: empezamos a calcular lo que falta para el final. En cualquier caso, la aparición de los números es una mala señal."
El hijo del acordeonista , de Bernardo Atxaga .

Ya hace un mes y pico que no aparecía por aquí. Quince días desde que volví de Alemania. Cuatro meses para terminar esta puta carrera. Tres meses para dejar de aguantar a diablillos de ocho años. Dos horas para irme a dormir. Seis horas hasta que me levante. Tres trabajos para entregar. Siete meses para viajar al otro lado del mundo. Diez cigarros, mil pensamientos.

El día que nos enseñaron a contar, no nos explicaron nada de esto.

Y encima estudiando estadística, malo.